
El Gobierno de Asturias ha sacado a licitación el proyecto de renovación y adecuación de las instalaciones eléctricas de la cueva de Tito Bustillo, la cueva de Ardines y el edificio de recepción de visitantes, con una inversión de más de 268.000 euros.
La actuación forma parte de una estrategia continuada para mejorar los equipamientos culturales y reforzar la protección del patrimonio en el entorno de Ribadesella/Ribeseya, uno de los enclaves prehistóricos más relevantes del norte peninsular.
El objetivo principal de esta intervención es garantizar la conservación del arte rupestre, declarado Bien de Interés Cultural y Patrimonio Mundial por la UNESCO, mediante la modernización de unas infraestructuras clave para la protección del yacimiento.
El proyecto incluye la sustitución de sistemas de iluminación por tecnología LED de bajo impacto, la mejora del alumbrado de emergencia y la dotación de material específico para las visitas guiadas, como linternas profesionales.
Estas medidas permitirán reducir la aparición de microorganismos asociados a sistemas de iluminación inadecuados y, al mismo tiempo, mejorar la experiencia de quienes visitan este espacio sin poner en riesgo su conservación.
Los trabajos se desarrollarán bajo supervisión arqueológica especializada, garantizando en todo momento el respeto al entorno y a los valores patrimoniales del conjunto.
Además, la intervención se ejecutará fuera de la temporada alta, con el fin de compatibilizar la conservación del patrimonio con la actividad turística, un equilibrio clave en este tipo de espacios.
Esta actuación se suma a otras recientes en la zona, como la reorganización del entorno cultural tras la demolición del antiguo edificio del Museo de la Prehistoria, dentro de una línea de trabajo que busca actualizar infraestructuras sin perder de vista la protección del legado histórico.
Con este proyecto, Asturias continúa apostando por cuidar y preservar uno de sus grandes tesoros, combinando conservación, innovación y acceso público a un patrimonio único.



