
El Gobierno del Principado ha presentado en Feria Internacional de Turismo (Fitur) el Plan de Promoción Turística de la Cultura Sidrera 2026, una estrategia dotada con 900.000 euros que tiene como objetivo reforzar la sidra como elemento diferencial del destino Asturias, impulsar la desestacionalización turística y consolidar una oferta estrechamente vinculada a la identidad cultural, el territorio y el mundo rural.
El plan incorpora el lanzamiento de la marca Asturias, alma de sidra, concebida para asociar la sidra al paisaje, la tradición y la dimensión emocional de la experiencia turística, en coherencia con la campaña institucional Únete al respeturismo. Esta nueva identidad pretende proyectar la cultura sidrera como una vivencia integral y no solo como un producto de consumo.
La estrategia fue presentada en el estand de Asturias durante la mesa redonda Asturias, tierra de sidra: patrimonio, turismo y mundo rural, en la que participaron la consejera de Cultura, Vanesa Gutiérrez; el consejero de Medio Rural y Política Agraria, Marcelino Marcos Líndez; y la viceconsejera de Turismo, Lara Martínez.
El punto de partida del plan es la declaración de la cultura sidrera asturiana como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, en diciembre de 2024. Según explicó la viceconsejera de Turismo, este reconocimiento ha situado a Asturias “en una posición privilegiada para construir un relato turístico propio, auténtico y diferencial”, en el que la sidra se entiende como una experiencia cultural completa.
Entre las principales líneas de actuación figura una campaña de marketing y medios dirigida a públicos nacionales e internacionales, con especial atención a la promoción de escapadas en otoño y primavera. El plan contempla además una presencia reforzada de la sidra en ferias y eventos gastronómicos de referencia como Fitur, Madrid Fusión o San Sebastián Gastronomika. En este contexto, el estand de Asturias en Fitur ha incorporado este año un chigre como elemento simbólico y experiencial.
La estrategia refuerza igualmente el papel de los establecimientos integrados en Sidrerías de Asturias como espacios de socialización y vivencia cultural, coincidiendo con el décimo aniversario de esta marca de calidad. Asimismo, gracias a los fondos europeos Next Generation, se desarrollarán itinerarios interactivos digitales que permitirán descubrir llagares, sidrerías, museos y eventos, facilitando la planificación y reserva de experiencias.
Durante su intervención, la consejera de Cultura subrayó que el reconocimiento de la UNESCO “ha abierto una oportunidad excepcional para poner en valor la identidad asturiana y reivindicar la singularidad cultural que nos identifica”, y recalcó que la cultura sidrera “solo puede salvaguardarse si se transmite”. Gutiérrez destacó además el papel central de la lengua asturiana, al señalar que “la cultura sidrera se expresa en asturiano y no se puede preservar una sin la otra”.
En este sentido, avanzó que en 2026 se pondrá en marcha un circuito específico de cultura sidrera dentro del programa Asturies, Cultura en Rede, junto a nuevas acciones orientadas a la protección del patrimonio material e inmaterial, como la catalogación y las ayudas para la conservación de llagares tradicionales.
Por su parte, el consejero Marcelino Marcos incidió en que el desarrollo del turismo sidrero debe ir acompañado del refuerzo del sector productivo, mediante la modernización de las plantaciones de manzano, la incorporación de jóvenes al sector y la mejora de la competitividad de la industria. En este marco, anunció la puesta en marcha del plan Saborea el Paraíso, dotado con un millón de euros, destinado a impulsar la comercialización de productos agroalimentarios con denominación de origen o indicación geográfica protegida.



