• Vie. Oct 2nd, 2026

La cultura minera asturiana da un paso clave para convertirse en Bien de Interés Cultural

La cultura minera asturiana avanza hacia su reconocimiento como Bien de Interés Cultural (BIC) de carácter inmaterial. La documentación necesaria para comenzar a tramitar el expediente ya está completa después de la presentación, este viernes 2 de octubre, de la memoria técnica e histórica que servirá de base para el procedimiento.

El estudio se dio a conocer en la Casa de la Buelga, en Llangréu/Langreo, durante un acto organizado por la Cátedra de la Cultura Minera, creada en 2025 para estudiar, documentar y contribuir a la protección de este patrimonio.

El trabajo aborda la minería más allá de su dimensión industrial y pone el foco en todo el universo cultural y social construido a su alrededor: oficios y conocimientos, música, celebraciones, rituales, formas de relación y valores comunitarios que han pervivido incluso después de la transformación experimentada por las cuencas.

La memoria dedica una atención especial a cuatro manifestaciones representativas de ese patrimonio: la fiesta de Santa Bárbara, el Coro Minero de Turón, la Brigada Central de Salvamento Minero y los concursos de entibadores.

A partir de estas expresiones, el estudio recorre su origen y evolución, pero también analiza el significado que conservan actualmente y la manera en que las comunidades mineras continúan identificándose con ellas.

La música ocupa igualmente un espacio destacado dentro de esta cultura compartida. La investigación recoge expresiones que van desde el himno de Santa Bárbara hasta En la planta 14, de Víctor Manuel, como ejemplos de la huella que la experiencia minera ha dejado en la creación y la memoria colectiva asturiana.

La memoria ha sido elaborada por los historiadores del arte María Fernanda Fernández Gutiérrez y Roberto Álvarez Espinedo. Sus conclusiones reflejan un patrimonio que se ha ido transformando junto a las propias cuencas, pero que continúa encontrando espacios para transmitirse y adquirir nuevos significados.

Uno de los datos históricos recogidos en el trabajo lleva hasta Bustiello, en 1891, donde se sitúa la primera celebración minera de Santa Bárbara documentada en Asturias. Desde entonces, la festividad se extendió por las cuencas y fue adaptándose a los cambios sociales y económicos manteniendo su dimensión comunitaria.

La protección de esta herencia fue precisamente uno de los motivos para la creación, en marzo de 2025, de la Cátedra de la Cultura Minera, impulsada conjuntamente por el Gobierno del Principado y la Universidad de Oviedo. Con la finalización de la memoria, la investigación realizada hasta ahora se convierte en la base para iniciar la tramitación administrativa del BIC.

El proceso asturiano tiene además una conexión internacional. El Principado respalda formalmente la candidatura de las celebraciones de Santa Bárbara y tradiciones de los mineros, promovida conjuntamente por Polonia, Austria y Luxemburgo, para su posible inscripción en 2026 en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la Unesco.

Santa Bárbara enlaza así los dos procesos: es una de las manifestaciones estudiadas para la futura declaración autonómica como BIC y, al mismo tiempo, el eje de una candidatura que reúne tradiciones compartidas por diferentes comunidades mineras europeas.

La consejera de Cultura, Vanessa Gutiérrez, defendió durante la presentación que la futura declaración permitirá proteger este legado y favorecer su transmisión a nuevas generaciones, subrayando su condición de patrimonio presente y no únicamente de recuerdo del pasado.

El expediente que ahora comienza busca reconocer precisamente esa dimensión: la de una cultura minera que continúa presente en celebraciones, canciones, saberes, oficios y formas de entender la comunidad, y que sigue siendo una parte reconocible de la identidad de las cuencas asturianas.

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