Valdesoto volverá a vivir uno de esos días que no se explican, se sienten. El domingo 11 de enero de 2026, el pueblo de Siero celebrará una nueva edición del Domingu de Sidros y Comedies, una cita profundamente arraigada en la tradición asturiana que combina teatro popular, sátira, mascarada y vida vecinal.
La jornada comenzará a las 12:30 horas, una vez finalizada la misa, en el campo de la iglesia, escenario habitual de esta celebración que conecta directamente con las mascaraes d’iviernu y el espíritu ancestral del Antroxu asturianu. Un ritual colectivo que se mantiene vivo gracias al compromiso del vecindario y de la asociación El Cencerru, con el apoyo del Ayuntamiento de Siero.
Sidros que despiertan la memoria
Los Sidros, figuras inconfundibles del invierno asturiano, volverán a recorrer la parroquia pidiendo l’aguinaldu casa por casa, como manda la costumbre. Vestidos con pieles, grandes cencerros y máscaras de intenso color rojo, estos personajes —conocidos también como guirrios— llenan las calles de sonido, movimiento y simbolismo, recordando que el invierno también es tiempo de comunidad y expresión ritual.
Su presencia no es solo festiva: es una forma de reafirmar la identidad local, de mantener vivo un legado transmitido de generación en generación.
Comedies: humor, crítica y retranca
El otro gran pilar del día serán las comedies, piezas de teatro popular cargadas de ironía, crítica social y retranca, que miran de frente a la realidad cotidiana desde el humor. Este año, el programa contará con representaciones de distintos grupos del propio pueblo:
- Escolinos: ¡Por fin! La comedia ye real
- Mocedá: Exemplares hai munchos
- Adultos: Faciendo lo que mos da la real… comedia
Un recorrido escénico que demuestra que la tradición no es algo inmóvil, sino una forma viva de contar lo que pasa alrededor, adaptándose a los tiempos sin perder su esencia.
Una tradición que sigue creciendo
El Domingu de Sidros y Comedies es también un ejemplo de relevo generacional, donde pequeños, jóvenes y adultos participan activamente, asegurando que esta expresión del folklore asturiano no se convierta en recuerdo, sino en presente compartido.
Valdesoto se consolida así como uno de los lugares donde la cultura popular se practica, se cuida y se celebra, lejos de escenarios artificiales y muy cerca de la gente.
