
El humor de casa vuelve a demostrar su tirón. Joaquín Pajarón ha colgado el cartel de “no hay entradas” para su espectáculo FilosoSidra, que se representará el sábado 21 de marzo en el Centro Niemeyer. Todas las localidades del Auditorio están vendidas con semanas de antelación.
Este nuevo lleno en Avilés se suma a los dos recientes sold out en el Teatro Campoamor de Oviedo, donde Pajarón estrenó el show hace apenas unos días, confirmando que el público conecta —y mucho— con esta nueva propuesta.
FilosoSidra es un monólogo donde la vida cotidiana se observa con lupa, pero no con cualquier lupa: una lupa asturiana, apoyada en la barra de un chigre y acompañada por un culín de sidra al lao. Desde ahí, el cómico desgrana situaciones del día a día, reflexiones de barra y verdades universales dichas con retranca, cercanía y mucho humor.
En escena aparece el paisano que todos reconocemos, ese que arregla el mundo entre comentarios, risas y un punto imprescindible de “repunancia”, palabra clave para entender no solo el espectáculo, sino la forma de mirar la vida desde Asturias. Filosofía de barrio, sabiduría popular y comedia sin artificios, construida desde lo cotidiano.
Pajarón hace aquí lo que mejor sabe: convertir lo que nos pasa a todos en complicidad y carcajadas, invitando al público a desconectar un ratín, reírse de uno mismo y salir del teatro un poco más ligero. Porque, como recuerda el propio espíritu del espectáculo, reír también ye una forma de cuidase.
