
Las gaitas asturianas resonaron este domingo, 20 de septiembre, por algunos de los rincones más conocidos de Bruselas. El Día de la Asturianía organizado por el Centro Asturiano de la capital belga llevó hasta sus calles música, colores y hasta un escanciado de sidra junto al Manneken Pis.
La celebración coincidió además con un aniversario especial para la entidad. Fundado en 1986, el Centro Asturiano de Bruselas cumple este año cuatro décadas como punto de encuentro para la comunidad asturiana residente en Bélgica y como espacio desde el que mantener vivas la cultura y las tradiciones del Principado.
Uno de los momentos centrales de la jornada fue el recorrido entre la Grand Place y el Manneken Pis, acompañado por las gaitas del propio centro. Junto a la conocida estatua bruselense tuvo lugar un acto de escanciado de sidra, trasladando así uno de los elementos más reconocibles de la cultura asturiana hasta el corazón de la capital europea.
En los actos participó la vicepresidenta del Principado, Gimena Llamedo, junto a la presidenta del Centro Asturiano de Bruselas, Eva Buelga. Llamedo puso en valor el trabajo desarrollado por la entidad durante estos cuarenta años para conservar los vínculos con Asturias y transmitir sus tradiciones entre generaciones.
La comunidad asturiana en Bélgica tiene un peso especialmente significativo dentro de la diáspora. Según los datos difundidos con motivo de la celebración, más de 8.000 personas vinculadas al Principado residen actualmente en el país, lo que la convierte en la mayor comunidad asturiana de Europa.
Durante su intervención, Llamedo resumió esa relación con una idea: «la Asturias exterior también es Asturias», y señaló la importancia de mantener el contacto tanto con quienes quieren regresar al Principado como con quienes han establecido su vida fuera.
La jornada incluyó también una recepción institucional en el Ayuntamiento de Bruselas y convirtió varios espacios emblemáticos de la ciudad en escenario de una celebración que une emigración, cultura y tradición.
Cuatro décadas después de su fundación, el Centro Asturiano de Bruselas continúa funcionando como lugar de encuentro y como una pequeña ventana de Asturias en Bélgica, manteniendo presentes fuera del Principado elementos tan reconocibles como la gaita, la sidra y las tradiciones compartidas.