
El Gobierno de Asturias ha valorado de forma positiva la decisión del Consejo de Ministros, que la próxima semana reconocerá los hórreos del norte de la península ibérica como Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial.
Desde el Principado se considera que esta declaración supondrá un paso importante en la puesta en valor de uno de los elementos más representativos de la identidad asturiana, además de reforzar las políticas desarrolladas en los últimos años para su conservación.
La consejera de Cultura, Vanessa Gutiérrez, subrayó que este reconocimiento estatal “refuerza y legitima el trabajo realizado en Asturias para asegurar la pervivencia de hórreos, paneras y cabazos”, destacando su papel como símbolo cultural del territorio.
El anuncio se enmarca también dentro de los objetivos del Plan del Hórreo aprobado en 2023, que busca garantizar la conservación de estas construcciones tradicionales y fomentar la continuidad de los oficios vinculados a su mantenimiento.
En los últimos años, el Principado ha impulsado un programa continuado de apoyo a la conservación, que ha permitido intervenir en 445 construcciones tradicionales con una inversión superior a 2,5 millones de euros. Solo en el último ejercicio se concedieron 111 ayudas, manteniendo un ritmo constante de restauración.
Además, se han introducido mejoras en la gestión de estas subvenciones, como el abono anticipado de las ayudas o la ampliación de plazos, facilitando así la ejecución de los trabajos por parte de propietarios y profesionales.
Entre las iniciativas más destacadas figura el proyecto Pegoyu, un sistema que permite recuperar piezas de hórreos en ruina para su reutilización. Gracias a este modelo, ya se han recuperado 103 conjuntos de elementos tradicionales, contribuyendo a la preservación del patrimonio desde una perspectiva práctica y sostenible.
El Principado trabaja también en la transmisión de los oficios tradicionales, esenciales para garantizar el relevo generacional en la carpintería de hórreos y paneras, y en la adaptación normativa para ampliar los usos compatibles de estas construcciones.
Paralelamente, Cultura ha iniciado el proceso para seleccionar un centenar de hórreos y paneras que podrían ser declarados Bien de Interés Cultural (BIC).
Más allá de su valor arquitectónico, el reconocimiento estatal pone el foco en la dimensión social y simbólica del hórreo, entendido como un espacio ligado a la memoria, la vida comunitaria y la identidad cultural de Asturias.


